miércoles, 13 de diciembre de 2017

Efebé.

En vez de extenderme (deseché ser rebelde), seré breve.

Este efervescente mes de vender enseres, de enternecerse entre el bebé del pesebre de Belén, de peces que beben, de presentes de Reyes, etc., se merece el germen del desdén.

"¡¡¡Detente hereje!!!" [ejem, se ve que me temen]

Serénense. Se debe creer en gente excelente. El decente, es menester que se le respete, que se refrene este enclenque vergel de tembleques.

¿Qué querer? ¿Qué defender? ¿De qué ejercer?

Se prevén tres ejes:

  • Repeler frentes que estremecen, que desprenden memeces, mequetrefes que revenden preferentes, regentes que ennegrecen el celeste éter entre leyes de retrete.
  • Desentenderse del estrés de rehenes pedestres que meten pestes, de gerentes peleles, de percebes sedentes que se pretenden perennes.
  • Ser referente de mentes emergentes, entretenerse en crecer, entretejer del revés ese envejecer de repente, tener fe en el ser terrestre.

Enfrente de este tren, se yergue el leve mecer del verde césped, entente de clemente plebe que embellece endebles genes, creedme.

¡Bésense vehementemente! ¡Mézclense entre el relente! ¡En vez de leche, llénense de jerez! ¡Desmelénense, leñes!

Feliz brevedad.
(Fetén brete).

martes, 7 de febrero de 2017

Pseudomensaje navideño 2016

Achaques cuarentones
anegan mis ocultas tentaciones
de enviar por estas fechas
mensajes con manidas frases hechas.
Es huérfana mi prosa,
ya no puedo epatar,
para obviar esa losa
me ha dado por rimar...

Empiezo de la nada,
ni objetivo, ni meta prefijada,
y así, llamadme loco,
la idea es que se recapacite un poco
sobre la negra nieve
del jerarca vulgar
y la mentira aleve
del rico y popular.

Con alguna consigna
personal entre la verdad indigna,
pasaré de puntillas
por los horrores y las maravillas
del presente aberrante;
no me iréis a tachar
de altivo y de punzante
como aguja en pajar.

La actualidad mohína
nos pone a todos carne de gallina
con muchos exabruptos,
banqueros y políticos corruptos,
impuestos y recortes
hasta la yugular...
Lo tapan con deportes
que es opio en nuestro hogar.

Las más diversas llamas
dan ímpetu a mis encefalogramas,
amigas, o eso creo,
de ser parte de mí y mi deseo
adicto a todo afecto
pelín crepuscular:
ese tacto indirecto
desafina al cantar.

Hay que ver a la peña
consumir en época navideña:
con piruetas circenses
imitar ritos estadounidenses,
aplaudir negros viernes,
"zansguivins" adoptar...
Donald no desgobiernes
nuestro gris malandar.

Prefiero leves besos
a este enorme cúmulo de excesos,
minúscula caricia
al germen de la última noticia
o al reality del día:
su necio criticar
y su chinchorrería
provocan malestar.

Así pues, compañeros,
que os rodeen amigos verdaderos,
que el pánico no cunda
y destaquen la juerga y la coyunda,
pasad buenos domingos
y fiestas de guardar
como unos buenos pingos,
yo... ¡qué os voy a contar!

Ab. Diciembre 2016.